martes, 24 de julio de 2018

Montesquieu

(Charles-Louis de Secondat, barón de Montesquieu; La Brède, Burdeos, 1689 - París, 1755) Pensador francés. Perteneciente a una familia de la nobleza de toga, Montesquieu siguió la tradición familiar al estudiar derecho y hacerse consejero del Parlamento de Burdeos (que presidió de 1716 a 1727). Vendió el cargo y se dedicó durante cuatro años a viajar por Europa observando las instituciones y costumbres de cada país; se sintió especialmente atraído por el modelo político británico, en cuyas virtudes halló argumentos adicionales para criticar la monarquía absoluta que reinaba en la Francia de su tiempo.
Montesquieu ya se había hecho célebre con la publicación de sus Cartas persas (1721), una crítica sarcástica de la sociedad del momento, que le valió la entrada en la Academia Francesa (1727). En 1748 publicó su obra principal, Del espíritu de las Leyes, obra de gran impacto (se hicieron veintidós ediciones en vida del autor, además de múltiples traducciones a otros idiomas).
El pensamiento de Montesquieu debe enmarcarse en el espíritu crítico de la Ilustración francesa, con el que compartió los principios de tolerancia religiosa, aspiración a la libertad y denuncia de viejas instituciones inhumanas como la tortura o la esclavitud; pero Montesquieu se alejó del racionalismo abstracto y del método deductivo de otros filósofos ilustrados para buscar un conocimiento más concreto, empírico, relativista y escéptico.
En El espíritu de las Leyes, Montesquieu elaboró una teoría sociológica del gobierno y del derecho, mostrando que la estructura de ambos depende de las condiciones en las que vive cada pueblo: en consecuencia, para crear un sistema político estable había que tener en cuenta el desarrollo económico del país, sus costumbres y tradiciones, e incluso los determinantes geográficos y climáticos.
De los diversos modelos políticos que definió, Montesquieu asimiló la Francia de Luis XV (una vez eliminados los parlamentos) al despotismo, que descansaba sobre el temor de los súbditos; alabó en cambio la república, edificada sobre la virtud cívica del pueblo, que Montesquieu identificaba con una imagen idealizada de la Roma republicana.
Equidistante de ambas, definió la monarquía como un régimen en el que también era posible la libertad, pero no como resultado de una virtud ciudadana difícilmente alcanzable, sino de la división de poderes y de la existencia de poderes intermedios -como el clero y la nobleza- que limitaran las ambiciones del príncipe. Fue ese modelo, que identificó con el de Inglaterra, el que Montesquieu deseó aplicar en Francia, por entenderlo adecuado a sus circunstancias nacionales. La clave del mismo sería la división de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, estableciendo entre ellos un sistema de equilibrios que impidiera que ninguno pudiera degenerar hacia el despotismo.
 Desde que la Constitución de los Estados Unidos plasmó por escrito tales principios, la obra de Montesquieu ejerció una influencia decisiva sobre los liberales que protagonizaron la Revolución francesa de 1789 y la posterior construcción de regímenes constitucionales en toda Europa, convirtiéndose la separación de poderes en un dogma del derecho constitucional que ha llegado hasta nuestros días.
Junto a este componente innovador, no puede olvidarse el carácter conservador de la monarquía limitada que proponía Montesquieu, en la que procuró salvaguardar el declinante poder de los grupos privilegiados (como la nobleza, a la que él mismo pertenecía), aconsejando, por ejemplo, su representación exclusiva en una de las dos cámaras del Parlamento. Pese a ello, debe considerarse a Montesquieu como un eslabón clave en la fundamentación de la democracia y la filosofía política moderna, cuyo nacimiento cabe situar en los Dos ensayos sobre el gobierno civil(1690) de John Locke y que, después de Montesquieu, hallaría su más acabada expresión en El contrato social (1762) de Jean-Jacques Rousseau.

(Información sacada de Biografías y Vidas - https://www.biografiasyvidas.com/)

Marcelino Domingo

Nacido en Tarragona, obtuvo en esa ciudad el título de maestro, en 1903. Era hijo de un guardia civil sevillano y una mujer tarraconense.​ Ese mismo año se trasladó a Tortosa, donde empezó a ejercer la docencia y entró en contacto con los ambientes republicanos.
En Tortosa dirigió un periódico republicano, El Pueblo.
Su carrera política se inició en 1909, cuando fue elegido concejal republicano del Ayuntamiento de Tortosa. Su influencia en los círculos republicanos se consolidó con su entrada en el Consejo General de la Unión Federal Nacionalista Republicana (UFNR), y su posterior elección como diputado en Cortes en las elecciones de 1914. No obstante, abandonaría la UFNR como consecuencia del fracaso de la alianza electoral con los radicales de Alejandro Lerroux en los comicios de 1914.
Durante algún tiempo estuvo vinculado a la CNT. En el ámbito periodístico llegó a dirigir el periódico barcelonés La Lucha, y fue redactor del diario La Publicidad.​
Su actividad política fue en aumento durante la Restauración y la dictadura de Primo de Rivera. Así, participó en la creación del Bloc Republicà Autonomista (BRA) en 1915, formación que fracasó, y dos años después sería uno de los fundadores del Partit Republicà Català.​ Es uno de los protagonistas de la Asamblea de Parlamentarios y de la preparación de la huelga general revolucionaria impulsada en 1917 por el PSOE y la UGT, entre otros. Domingo es el principal propulsor de la propuesta de autonomía para Cataluña, rechazada por las Cortes monárquicas en 1918, e impulsó también la efímera plataforma republicana Alianza de Izquierdas, en la que se integrarían el PSOE y varias formaciones republicanas.
En 1928 publica su ensayo Libertad y Autoridad en la colección Biblioteca de Vanguardia de Javier Morata (Madrid). Esta editorial también publica en 1930 su obra ¿Qué espera el Rey?.
Segunda República]
El Partit Repulicà Català se acabaría uniéndose con otras fuerzas para formar Esquerra Republicana de Catalunya. Sin embargo, Marcelino Domingo acabaría abandonando las filas del catanalismo político. En julio 1929 fundó junto a Álvaro de Albornoz el Partido Republicano Radical Socialista, organización desde la que participó en 1934, junto con Manuel Azaña (Acción Republicana) y Santiago Casares Quiroga (ORGA), en la creación de Izquierda Republicana.
Considerado por Antonio Checa Godoy como «inspirador» del Diario de Tarragona, la publicación llegaría a apoyar en varias ocasiones las candidaturas electorales encabezadas por Marcelino Domingo. Fue elegido diputado en las elecciones a Cortes Constituyentes de 1931, por la circunscripción de Barcelona. En los comicios de 1933, sin embargo, no logró revalidar su escaño. Volvería a obtener acta de diputado por Barcelona en las elecciones de 1936.
Marcelino Domingo fue ministro de Instrucción Pública durante el primer bienio de la República, entre abril y diciembre de 1931.​ En su etapa como ministro de Instrucción Pública tomó medidas significativas como la conversión de la enseñanza religiosa en materia voluntaria, la autorización del bilingüismo en las escuelas de Cataluña y el programa de construcción de nuevas escuelas de enseñanza.12​ Tras su cese sería sustituido por Fernando de los Ríos. Ejercería como ministro de Agricultura, Industria y Comercio entre diciembre de 1931 y junio de 1933,​ y como ministro de Agricultura entre junio y septiembre de 1933.​ Volvería a desempeñar la cartera de Instrucción Pública en el primer gobierno del Frente Popular, entre febrero y mayo de 1936.
Últimos años]
Tras el estallido de la Guerra civil no llegó a desempeñar un papel relevante. Entre 1937 y 1938 realizó una gira por Hispanoamérica en favor de la causa republicana,​ visitando Cuba,​ México y otros países.
Falleció en un hotel de Toulouse el 2 de marzo de 1939,​ tras haber marchado al exilo.
(Información recogida en la Wikipedia)

Benito Juarez

(San Pablo Guelatao, México, 1806 - Ciudad de México, 1872) Político liberal mexicano, presidente de la República entre 1858 y 1872. Tras un periodo de tres décadas en que el conservador Antonio López de Santa Anna había dominado la vida política del país, Benito Juárez se esforzó en sus mandatos en llevar a la práctica el ideario liberal, dictando leyes para hacer efectiva la reforma agraria, la libertad de prensa, la separación entre la Iglesia y el Estado y la sumisión del ejército a la autoridad civil.
Su labor modernizadora topó con inmensas dificultades: la reacción conservadora dio lugar a la guerra de Reforma (1858-1860) y los problemas económicos motivaron el impago de la deuda y la intervención francesa en México (1863-1867). No menos convulsos fueron sus últimos años, y las deserciones surgidas de su propio partido llevarían, tras su fallecimiento, a la longeva dictadura de Porfirio Díaz. Pese a que pocas de sus realizaciones fueron duraderas, su entrega a unos ideales de justicia social es justamente apreciada, y la historiografía lo reconoce como la figura capital del liberalismo mexicano en el siglo XIX.

lunes, 23 de julio de 2018

Jules Ferry

Leyes de Jules Ferry
La ley del 16 de junio de 1881, nombrado por el ministerio de la instrucción pública, Jules Ferry volvió la enseñanza primaria publica y gratuita, lo que permitió volver la instrucción primaria (6-13 años) obligatoria por la ley del 28 de marzo de 1882,1​ que impone igualmente la laicidad en los establecimientos públicos. Jules Ferry elabora también algunas leyes sobre la educación de las mujeres.
Educación obligatoria
Es la educación que es obligatoria y no la escolarización, el artículo 4 indica que la instrucción puede ser dada en establecimientos de instrucción, las escuelas públicas o libres o en las familias. Por lo tanto la escuela no fue jamás obligatoria ni dependiente.
Contexto de las leyes Ferry
Votadas por "los Republicanos oportunistas” ​bajo la tercera república, estas leyes son en primer lugar una victoria contra la derecha monárquica, retirada del poder después de la crisis del 16 de mayo de 1877. Con las leyes de 1884 enmendando las leyes constitucionales francesas de 1875 y la expulsión de las congregaciones cristianas educativas en 1880, son un paso decisivo en el establecimiento de la laicidad notando por ejemplo la supresión de las oraciones públicas.
Las leyes de Jules Ferry fueron una consecuencia de la Guerra de 1870, pérdida contra Prusia. Los soldados prusianos eran considerados mejor instruidos que los franceses, la Tercera República intento compensar esta discapacidad para así poder preparar el revanchismo. Desde el nacimiento de la Tercera República, en el Sitio de París, Jules Ferry, en aquel entonces alcalde de París, había instaurado una comisión de enseñanza. Los trabajos de esta comisión fueron sobre la gratuidad, la laicidad y la educación de las jóvenes fueron puestos sobre el informe Delon-Coignet.
Las leyes sobre instrucción de Jules ferry fueron también hechas sobre la convicción de que permitirían la introducción progresiva de las ideas republicanas en las regiones francesas más lejanas. La idea transmitida por los « Hussard noirs » (apodo dado a los maestros de aquella época) de la República es aquella que la República es el único sistema capaz de adaptarse al progreso, noción importante en el siglo XIX.
Además de tener la voluntad de inculcar en los jóvenes un patriotismo efervescente, Ferry se había propuesto como objetivo frenar el progreso de las ideas socialistas e incluso anarquistas, las cuales tuvo la oportunidad de combatir en la Comuna de París. Así que en un discurso en el Consejo General del departamento de los Vosgos, en 1879 declaró « En las escuelas confesionales, los jóvenes reciben una enseñanza dirigida contra las instituciones modernas. [...] Si esta situación continua, se puede temer que otras escuelas no se constituyan, abiertas a los hijos de los obreros y de los campesinos, donde se enseñarán principios totalmente opuestos, inspirados tal vez de un ideal socialista o comunista extraído a tiempos más recientes, como por ejemplo a esta época violenta y siniestra comprendida entre el 18 de marzo y el 24 de mayo de 1871. »
Consecuencias de las leyes Ferry
Las leyes Ferry fueron la base de la « República de los docentes » , tuvieron por consecuencia una escolarización cuasi completa — por lo tanto una alfabetización y un « afrancesamiento » — de los jóvenes franceses, inscribiéndose así en el proyecto de los Lumières de la emancipación del pueblo soberano.
La enseñanza fue dada en francés, difundiendo así a lo largo del territorio nacional el uso de esta misma lengua. Toda enseñanza en las lenguas locales (ya se el bretón, el auvernés, el occitano o el árabe y el cabilo en Algería, anexada en 1848), calificados de « patois, siendo prohibidos. En esto, la escuela laica, gratuita y cuasi obligatoria fue, con el servicio militar, uno de los instrumentos esenciales de la « nacionalización de la sociedad » por el estado, o incluso de la consolidación del estado-nación francés.
Los docentes, « hussards noirs de la République », fueron por consiguiente uno de los sostenes sociales más consistentes del Partido Radical que dominaron la escena política francesa a partir de los últimos años del siglo XIX. La obra educativa de los profesores a veces fue atacada: así, Gustave Le Bon estigmatizaba en el libro La muchedumbre: un estudio de la mente popular (1895), a los docentes que difundían « ideologías subversivas » como el socialismo y el anarquismo.
Las leyes de Jules Ferry suprimieron la instrucción religiosa en la escuela. Un día a la semana fue dejado libre para permitir a las familias que así lo deseasen enviar a sus hijos al catecismo.

domingo, 14 de abril de 2013

Comunicado de la Junta Estatal Republicana

Celebramos este 14 de abril de 2013 en una situación de gravísima crisis económica y política para nuestro país, que requiere una masiva respuesta ciudadana, una continuada movilización popular y articular un cambio político real. Nuestro país vive una situación de excepcionalidad democrática y necesita soluciones extraordinarias, que pasan no ya por un cambio de gobierno, sino un por un cambio de sistema: es imprescindible la alternativa republicana. Los ciudadanos se declaran en todas las encuestas republicanos en un 50%, incluso en las del CIS que se han dejado de publicar por eso, y ya no es posible acudir a una manifestación sin que multitud de banderas tricolores planteen que las soluciones requieren un cambio de sistema. El pueblo y el propio conflicto social se está republicanizando, se inicia desde abajo a arriba la reclamación de un nuevo Proceso Constituyente y la III República no es ya una utopía, sino una necesidad, un objetivo real sobre el cual debemos articularnos -trabajadores, ciudadanos, organizaciones- en torno a una propuesta política de futuro. La crisis económica, excusa para enormes nuevos beneficios para el poder financiero que la provocó, pero sufrida exclusivamente sobre la espalda de los trabajadores, ha derivado en una crisis completa del modelo político de la transición y por eso no está ya solo en crisis la economía, sino el bipartidismo político, la ley electoral que vergonzosamente lo sustenta, la inutilidad del Senado y hasta el funcionamiento del propio Congreso, así como una Constitución de 1978, que en la actualidad vacía de contenido social y deja inexistentes la igualdad, la justicia y los derechos sociales que supuestamente venía a desarrollar (trabajo, salud, educación, vivienda...). Hoy un papel mojado sin valor real para los ciudadanos. Y entonces, la República. Rechazamos el golpe constitucional de septiembre de 2012 perpetrado por el PP y el PSOE para legalizar el pago de la deuda bancaria privada con recursos públicos, lo que conlleva la prohibición del endeudamiento de las administraciones para garantizar los derechos sociales de los ciudadanos. Afirmamos que se aprobó un mecanismo de usurpación de riqueza y patrimonio colectivo para beneficio de las oligarquías financieras y, con ello, los recortes que padecemos en derechos sociales, servicios públicos y libertades democráticas. Rechazamos y decimos NO al pago de esa deuda ilegal, injusta e ilegítima, que conduce a la pobreza a la ruina al estado y a los ciudadanos, para dárselo a quienes han creado la crisis: los banqueros. A golpe de escándalos, la crisis y la corrupción ha llegado también a la Casa Real, y a la monarquía. Una monarquía designada por el franquismo, ilegítima de origen, que se encuentra desprestigiada y dividida en una dura discusión sin salida entre los partidarios de la abdicación y la sucesión, pues después del 'caso Urdangarín-Cristina de Borbón', el Jefe del Estado no quiere perder la inmunidad jurídica. Ante esta situación, los movimientos y fuerzas republicanos, promovemos procesos de unidad para lograr la III República. Si en España no es verdad que la justicia es igual para todos, entonces reclamamos la República. Ni abdicación, ni sucesión: III República. A la falta de credibilidad de un gobierno neoliberal que solo ha favorecido los intereses de los bancos y las élites económicas y cuyas políticas en tan solo un año han supuesto un empeoramiento de las condiciones de vida de millones de trabajadores, se suma ahora la corrupción política del partido del gobierno con casos gravísimos, como el de Bárcenas y los sobres. Y también la de este modelo económico y las instituciones. Una reforma laboral que ha favorecido cientos de eres y de despidos, las deslocalizaciones de empresas, y cuyo resultado es una absoluta y general precariedad laboral, desprotección, la exclusión social y pobreza que ha llegado a millones de ciudadanos, dejando a la juventud sin un futuro. O la República, decimos nosotros. Porque la República que viene, rechazará los recortes que son la principal seña de identidad de un gobierno antipopular que no escucha, que desprecia la participación ciudadana, y para el que reclamamos su dimisión, que cada día es más un clamor en las calles. El gobierno ha emprendido una política de liquidación de lo público que es la base de la democracia y de la “res-pública”. Las privatizaciones de servicios y empresas públicas han llegado ya al derecho a la sanidad y a la educación, que el gobierno pretende negar para convertir derechos sociales en lucrativos negocios y además, para amiguetes. Si lo que hay es el expolio de lo público, como el copago que solo busca hacer caja, y se opta por el mantenimiento de subvenciones a colegios privados mientras se deteriora la educación pública, entonces la salida es la República. Con más de 200.000 familias desahuciadas desde el 2008, esta monarquía neoliberal niega un derecho tan básico como es el derecho a la vivienda. No se quiere aprobar algo tan justo como la dación en pago y, por el contrario, se criminaliza a la PAH como se criminaliza a otros muchos movimientos sociales y a los jóvenes que, ante el atropello permanente, luchan, se rebelan, reivindican, salen a la calle, se movilizan. Si no existen los derechos sociales amplios en esta pseudodemocracia, si no hay derecho a la vivienda, entonces, la República. Si en nuestro país la policía solo sirve para reprimir al pueblo, si no se identifica, si encarcela a los jóvenes que luchan, entonces la República. El estado de emergencia es tal que el estado social y de derecho anterior está desapareciendo en nuestro país, y por eso nosotros reclamamos una República para los trabajadores, que se construya sobre un nuevo estado social y sobre un modelo económico sustentable, donde los derechos humanos y los servicios públicos sean una realidad garantizada, donde la lucha por la paz y la solidaridad entre los pueblos sea una seña de identidad de la política exterior, donde el estado laico exista de verdad con una verdadera separación de poderes entre Iglesia y Estado, donde la educación y la sanidad sean públicas, universales y gratuitas, sin privilegios ni negocios. Donde el derecho al trabajo, como ocurrió en la II República, sea el primer objetivo constitucional de un gobierno. Donde la democracia participativa sea una realidad. Estos son valores republicanos que defendemos, siendo la República el marco más idóneo donde poder hacerlos efectivos. Este 14 de abril, volvemos a gritar también contra la impunidad del franquismo para con sus víctimas, donde muchas de ellas siguen desaparecidas después de tantos años, en las cunetas, sin una respuesta legal y acorde al derecho internacional por parte del estado, que sigue sin asumir su responsabilidad. Y volvemos a exigir Verdad, Justicia y Reparación para todas ellas. Porque este país tiene una deuda histórica con aquellos demócratas que lucharon, muchos asesinados, por defender la Democracia y la República, y lamentamos que nada exista en la agenda política para esta reclamación. Tendrá que ser la República que viene la que dé respuesta a esa demanda histórica que otros países resolvieron hace ya muchos años, pero que aquí sigue siendo una asignatura pendiente, pues la Revolución Francesa no pasó por nosotros. En momentos de tanto sufrimiento ciudadano, hacemos un llamamiento a la lucha y la movilización, a la no resignación, a la rebelión democrática y ciudadana, para luchar contra los recortes y los abusos, por los derechos de los trabajadores, para luchar por una III República que es la salida real a la crisis, al reparto equitativo de la riqueza, que ofrece a los españoles un proyecto y un horizonte ilusionante y de futuro. Es necesario, por tanto, una movilización ciudadana continuada y una articulación política que la represente, como condiciones para hacer posible la III República y nuestro deber es luchar por los objetivos expuestos. ESPAÑA MAÑANA SERÁ REPUBLICANA ¡VIVA EL 14 DE ABRIL! ¡VIVA LA REPÚBLICA! Firman este manifiesto, como miembros de la JER-JUNTA ESTATAL REPUBLICANA: Ateneo Republicano de Villaverde - Foro por la Memoria - Fundación Domingo Malagón - Fundación Luis Bello - Izquierda Republicana (IR) - Izquierda Unida (IU) - Partido Comunista de España (PCE) - Partido Comunista de España Marxista-Leninista (PCE M-L) - Plataforma de Ciudadanos por la República (CxR) - Republicanos (RPS) - Unidad Cívica por la República (UCR) - Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE) - Unión Republicana (UR).

sábado, 13 de abril de 2013

14 de abril

Mañana es el 14 de abril. Esta es una fecha memorable para los republicanos ya que hace 82 años, en esta fecha, se proclamaba la II República Española. Así describe el momento el historiador Luis Castell: "El 14 de abril de 1931 fue una fecha trascendente, casi mágica, en el transcurrir de la historia contemporánea española. Tras unas elecciones municipales en las que las opciones republicanas consiguieron excelentes resultados, venciendo en casi todas las capitales de provincia, el rey, Alfonso XIII, debió abandonar España, proclamándose la República. Era la segunda vez que este hecho ocurría en la historia, pero a diferencia de lo sucedido en la primera de las ocasiones, en 1873, en este caso la República llegó como resultado de una marea popular, por el entusiasmo de las gentes, que depositaban en ella una esperanza sin límites. (.../...) Lo que precipitó los acontecimientos y resultó ser el detonante que marcó la caída de la monarquía, fue la convocatoria de unas elecciones municipales para abril de 1931, convocatoria que se enmarcaba en la voluntad de los gobiernos monárquicos de los años 1930-1931 de restablecer la normalidad volviendo a la legalidad anterior a 1923. Las elecciones fueron aprovechadas por la oposición, cuya fuerza crecía día a día, para transformarlas en un plebiscito sobre la monarquía. Los comicios se convirtieron de esta manera en un termómetro que había de medir el deseo y el sentir de la población española sobre el cambio político. Fueron los monárquicos los que obtuvieron el mayor número de concejales, pero los núcleos urbanos más habitados, allí donde se respiraba un ambiente de mayor libertad, otorgaron el triunfo a los candidatos republicanos y socialistas. (.../...) Alfonso XIII, sólo y carente de apoyos, sin nadie dispuesto a defenderle, con sus tradicionales baluartes -la derecha tradicional y el Ejército- profundamente desgastados, no tuvo más opción que dejar Madrid camino del exilio, proclamándose ese mismo día, el 14 de abril, la República. (.../...) A Eibar la correspondió inaugurar ese período de ilusiones al ser la primera ciudad que proclamó, en la madrugada del 14 de abril, la República, lo que fue seguido por unas horas de zozobra en la localidad hasta que se conoció que otras ciudades se habían sumado al movimiento que ella había iniciado. En aquel momento la gente sintió que se abría en España un nuevo tiempo, una nueva era, en la que podría tomar parte activa en las cuestiones públicas y decidir sobre los temas que preocupaban a la sociedad. Frente a lo que había venido sucediendo hasta este momento, con gobiernos escasamente representativos y muchas veces oligárquicos, la República supuso, desde el primer instante, la llegada de las masas al poder. Implicó una nueva forma de entender la política que ya no aparecía reservada a unas minorías, sino que era el pueblo en su conjunto quien se presentaba como sujeto político y depositario real de la soberanía. (.../...) La República, indudablemente, cometió errores que le impidieron ensanchar su base social y con ello consolidarse. Se ha dicho que la política religiosa careció del tacto necesario, que faltó contenido social, que los republicanos no hicieron lo suficiente para atraerse a otros sectores, etc. Asimismo, que emprendió una labor reformadora de gran envergadura careciendo de la fuerza y los recursos necesarios para llevarla a buen puerto; no en vano estamos hablando de Estado débil y de una sociedad muy fragmentada. (.../...) Aun con sus defectos, los republicanos presentaron proyectos razonables, que de haberse llevado a cabo hubieran supuesto un salto de la sociedad española, pero chocaron con fuerzas poderosas, tanto internas como externas, que no estaban interesadas en que la República se asentase. Hostilidad de los medios financieros internacionales, pero, sobre todo, de la derecha española, incapaz de asumir su desplazamiento del poder y la alternancia que la democracia conlleva. Su escaso apego a los valores democráticos fue la base desde la que se forjó una sublevación militar, que frustró una etapa llena de esperanzas y hundió a España en una de sus etapas más negras." http://www.ejepeatonal.com/article385.html

Estanislao Figueras


Estanislao Figueras

Nació el 13 de noviembre de 1819 en Barcelona.
Licenciado en Derecho en 1840, regentó uno de los más importantes bufetes, primero en Tarragona, luego en Madrid. Se inició en política en 1840, militando en el Partido Progresista. Participó en los conatos insurreccionales de 1848 y un año después se afilia al Partido Demócrata.
Fue diputado a Cortes en varias legislaturas, en el Bienio Progresista (1854-1856) votó a favor de la República. En 1867 fue encarcelado y desterrado a Pamplona. Tras el triunfo de la Revolución de 1868, crea el diario La Igualdad.
El 11 de febrero de 1873 es elegido presidente de la I República española. En la Restauración, su papel político estuvo ya en un segundo plano, fundando, no obstante, en 1880 el Partido Federal Orgánico, de acuerdo con el exiliado parisino Ruiz Zorrilla.
Estanislao Figueras murió en Madrid el 11 de noviembre de 1882.


*buscabiografias.com